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-Por Silvia de Muñoz-
Si te das cuenta el mundo busca la forma de hacernos creer que nada es verdad o mentira, todo depende del cristal con que lo miras. Lo que necesitan nuestros hijos son unos padres que se preocupen hasta por lo que leen sus hijos. Hay tanta basura para destruir la mente de nuestros niños, de nuestros jóvenes y aún de los adultos. El diablo está bombardeando basura por todos los medios posibles. Esta basura está bien disimulada pues nos dicen a nosotros y a nuestros hijos que TODO lo que el mundo ofrece es bueno, que nada hay de malo en ver pornografía o leer literatura que despierta malos pensamientos. Que no hay nada de malo con las revistas de modas, o con la televisión. Esas cosas están destruyendo a pasos agigantados a nuestros hijos.
Sumado a todo esto, hay jovencitos que estando en su pubertad entre los doce y quince años, cuando cursan la escuela secundaria, están siendo usados por otros para experimentar. Se aprovechan de que ellos quieren saber más sobre sexo, quieren experimentar, quieren sentir. Estos jóvenes están en la edad, en que más ayuda necesitan. Es por eso que caen en el juego de homosexuales, que aprovechando su curiosidad son ultrajados. Es en esta edad cuando el joven, todo descontrolado y con falta de comunicación con sus padres, los "amigos" les roban el corazón de ellos. Es ahí cuando por conocer nuevas experiencias, en realidad primero son violados y luego enajenados, para después decidir cambiar su sexo por el de un homosexual.
Pon atención en tus hijos, mira por sus necesidades, observa su comportamiento. Debes de estar alerta, cuando notes que tu hijo se quiera poner aretes, cadenas, pulseras. Hay ocasiones que aparenta que está jugando con las manos levantadas y haciendo un mohín de ¡ay si tú! O quebrando el cuerpo ¡Alerta! tu hijo está en peligro. Habla con él, dile lo importante que es ser un niño. Ponle de ejemplo a papá. Por cierto, si tienes problemas con tu esposo trata de resolverlos lo más pronto posible, para cuando lo pongas de ejemplo no te eche en cara que tú has sido el problema, pues has hablado mal de su papá. Eso es algo que influye mucho en la formación de los hijos, y es la razón de por qué muchos niños se inclinan por querer ser mujeres, porque según tú, todos los hombres son malos. En este tipo de situaciones se requiere que papá y mamá se pongan de acuerdo para corregir estas anomalías.
Necesitas orar antes de actuar, necesitas leer tu Biblia, y cuando ya estés lista tienes que leerle la Biblia a tu hijo en pasajes como Romanos 1:27- 32. "y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican".
Hazle saber que Dios abomina tales acciones. Exprésale cuánto le amas, dile que no te gustaría que terminara renegando del sexo que Dios le dio. Hazle ver cuantos homosexuales terminan suicidándose, y por lo regular cuando llegan a viejos se ven ridículos. Yo en lo personal conozco algunos homosexuales viejos que lucen como espanta pájaros. Hazlo reflexionar que si este mundo fuera de homosexuales ¿Cómo es que se va a reproducir? Lo que Dios formó desde su creación, fue un hombre y una mujer. Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Una pariente mía, se dio cuenta a tiempo de que su hijo empezaba con inclinaciones homosexuales. Este joven se puso un arete chiquito en su oreja, para él todo era como un juego. Alguien le dijo que se veía bien y se lo creyó. Luego ya no fue solo un arete, sino que se puso una cadena. Después se dejó crecer la uña del dedo meñique. Se dejó crecer el pelo y cuando ya estaba largo se hacía una colita de caballo y luego se lo pintó de rubio. Al ver esto último su mamá pegó un grito le dijo que parecía un homosexual, ella le dijo enérgicamente: Quiero que hoy mismo vayas y te cortes el pelo y si no te lo cortas, por la noche yo misma te lo voy a cortar. Llegada la noche este jovencito de secundaria hizo como que se le olvidó y no se cortó el cabello. Su mamá se lo cortó con todo y la pañoleta que el hijo se había dejado para dormir. A propósito, ¿Sabes cuál fue la excusa de este joven? Le dijo a su mamá que él tan solo quería bromear con sus amigos. Ella le dijo: Solo serás el hazme reír de ellos. Este muchacho quería ser el bufón de sus amigos. Él se enojó cuando su mamá le cortó el pelo, le quitó los aretes y la cadena que le colgaba. Ella le dijo que si se volvía a poner esos aretes le iba a cortar la oreja. Ha pasado el tiempo de eso, él se casó y tiene dos hijos. Hace poco le habló a su mamá para darle las gracias por lo que a tiempo ella hizo con él. Esta mamá se puso enérgica.
Si te das cuenta de alguna anomalía con tu hijo, no pierdas tiempo. Ora y ruega por él para que Dios quebrante su corazón de rebeldía. Como mamá tienes responsabilidad, y si amas a tu hijo todavía, rescátalo. 1 Corintios 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Recuerda: Tú puedes ser una mujer virtuosa.
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